91 539 02 38

C/ Ribera de Curtidores, 3  28005 Madrid                     

Tfno: 91 539 02 38 – Fax: 91 527 03 02

Horario de Atención:

De Lunes a Jueves de 9:30 a 20:00 hrs.

Viernes de 9:30 a 15: 00 hrs.

C/ Moratines, 22 1º izda 28007 Madrid

Tno: 91 517 88 27 – Fax: 91 474 93 30

Horario de Atención:

De Lunes a Jueves de 9:30 a 20:00 hrs.

Viernes de 9:30 a 18:00 hrs

¡ NOTICIAS !

Boletín Septiembre 2007:

Primera parte

Segunda parte

¿Quiénes Somos?

¿Qué hacemos?

¿Dónde estamos?

¿Con quién trabajamos?

¿Cómo colaborar?

Servicios

Agenda

Publicaciones

Sala de Prensa

Empresas Colaboradoras

Mapa del sitio Web

 

Mujer y poder en España

Hito Histórico. Bajo el nuevo gobierno socialista, presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, se puede hablar de auténtica revolución femenina. Durante su investidura prometió que sería la de la normalización plena de los derechos de las mujeres, e hizo también historia al nombrar a una mujer, Mª Teresa Fernández de la Vega como Vicepresidenta del Gobierno y designar un ejecutivo paritario compuesto por la mitad de ministros y mitad de ministras, porcentaje sólo comparable a lo que sucede en las democracias nórdicas.

Nombró también a una mujer, Carmen Caffarel, para dirigir el influyente canal público Televisión Española.

Otra de las promesas del nuevo mandatario es abolir la ley que beneficia al varón sobre la mujer en la sucesión al Trono de España, por lo que la hija de los príncipes de Asturias, Doña Leonor de Borbón, podría llegar a ser la primera española que se convirtiera en reina después de tres extranjeras, María Cristina de Austria, Victoria Eugenia de Inglaterra, y la actual Sofía de Grecia.

La elección de la jueza progresista María Emilia Casas Baamonde como nueva presidenta del Tribunal Constitucional vino, también, a confirmar esta feminización del espectro político español.

Pese al optimismo que nos produce este esfuerzo político porque las mujeres alcancen mayores cuotas de poder, hay que reconocer que siguen persistiendo grandes diferencias entre mujeres y hombres a la hora de hablar de cargos de responsabilidad y toma de decisiones. Así lo pone de manifiesto el Informe Mujeres y Hombres en España 2006” elaborado conjuntamente por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Instituto de la Mujer. Este trabajo pretende ofrecer información sobre la desigualdad de género en la sociedad, con la pretensión de que la información aportada permita promover políticas idóneas de igualdad.

Según recoge esta publicación, se están produciendo avances hacia la igualdad de género en algunos sectores. Sin embargo, la mujer sigue sin estar adecuadamente representada en muchos otros ámbitos sociales, laborales y políticos en relación con su peso demográfico (50,6 de la población). Así, sólo el 36% de los diputados, el 35% del profesorado universitario, el 29% del empresariado y el 31% de los altos cargos de la Administración (Ministros y secretarios de Estado) son mujeres.

La representación femenina en el Congreso de los Diputados ha ascendido paulatinamente, pasando del 4,57% de la legislatura 1982-1986 hasta el 36% de la legislatura en curso.

En el año 2004 en ocho comunidades la representación femenina en el Parlamento Autonómico supera a la registrada en el Congreso de Diputados: Extremadura (36,92%), Islas Baleares (37,5%), Madrid (37,84%), La Rioja (39,39%), Andalucía (39,45%), Cantabria (41,03%), Comunidad Valenciana (41,57%) y Castilla-La Mancha (53,19%). El porcentaje medio nacional de concejalas fue del 27,35% en 2003.

Además, se ha producido un lento ascenso en el porcentaje de Funcionarias en los últimos años. En 2002 se superó la cota del 50% y en julio de 2005 se alcanzaba el 52,7%. Esto supone que las mujeres están adecuadamente representadas en las Administraciones Públicas en relación con su peso demográfico, aunque la representación varía según los departamentos, desde el 70,1% en Cultura hasta el 34,7% en Interior.

No obstante, la participación de la mujer en los altos cargos de la Administración (Ministros y Secretarios de Estado) es aún escasa (31%) a pesar de su tendencia ascendente

En el ámbito del Poder Judicial la representación femenina (del 42,05% en 2004) es inferior a su proporción demográfica, situación que se acentúa en los tramos superiores (37,2%).

En el Cuerpo de Policía, las mujeres representan sólo el 11,39% de los funcionarios de carrera, mientras que son el 73,71% del personal laboral. Prácticamente la misma cifra es la representación femenina en los 3 Ejércitos, destacando la Armada como la menos feminizada.

Según Datos que se pueden consultar en el Libro de la Federación de Mujeres Progresistas: “Progresando en la Igualdad”, las mujeres en el Cuerpo Diplomático son 150 frente a los 650 hombres, lo que representa un 23,07%. Cifra que desciende considerablemente cuando hablamos de Embajadas o Misiones Especiales, ya que sólo hay un 7,7% de mujeres.

ANTECEDENTES

Aunque hoy día nos parece habitual hablar de igualdad, e incluso las mujeres de países desarrollados encontramos déficits donde las mujeres del tercer y cuarto mundos no encuentran ni respeto por sus más elementales derechos humanos, hay que señalar que para encontrar españolas en el poder habría que trasladarse al reinado de los reyes católicos y, en concreto, al mandato de Isabel de Castilla, impulsora de la creación de España como nación cristiana y de los viajes de Cristóbal Colón, que acabaron finalmente con la conquista de América en 1492.

Trescientos cincuenta años después, su tocaya, Isabel II, coronada reina de España en 1843 con apenas 13 años de edad, ha trascendido más en la Historia por sus relaciones amorosas que por modernizar el país y evitar las luchas fraticidas entre liberales y conservadores.

Estas luchas acabaron con su abdicación en 1870 en favor de su hijo Alfonso XII y precipitó la descomposición del país que provocaría según algunos expertos el estallido de la guerra civil en 1936.

Al reinado de las dos Isabeles, dos gotas femeninas en un océano masculino, se unen por su condición de líderes de masas Victoria Kent, Clara Campoamor (defensoras del derecho a voto de las mujeres) y Dolores Ibárruri, alias La Pasionaria, que fue presidenta del Partido Comunista de España hasta su muerte, en 1989.

La Pasionaria fue la autora del No Pasarán, que gritó cuando las tropas franquistas asediaban el Madrid republicano, y que se universalizó como lema y símbolo de la resistencia al totalitarismo, mientras que la abogada Kent fue la primera mujer en el mundo que defendió un caso ante un Tribunal Supremo —y que además ganó—, y compartió junto con la feminista Clara Campoamor el honor de ser las primeras españolas elegidas diputadas, en 1931.

La desaparición de la mujer de cualquier centro de decisión en los 40 años de régimen franquista y su completa sumisión al hombre empezó a resquebrajarse con la reinstauración de la democracia.

En 1978 se despenaliza el uso de anticonceptivos y tres años más tarde se aprueba la ley del divorcio. Bajo el mandato del socialista Felipe González (1982-1996) se aprueba la primera ley de despenalización del aborto y se aprueba un polémico tope mínimo de 25 % de mujeres en la Cámara de Diputados.

Durante el gobierno del conservador
José María Aznar (1996-2004) se produce un salto cualitativo en la feminización de la política, al ser elegidas dos mujeres como presidentas del Congreso —Luisa Fernanda Rudi— y del Senado —Esperanza Aguirre—. Esta última ganó, además, en 2003 las elecciones en la Comunidad de Madrid, y es, desde entonces, la primera mujer gobernadora de lo que equivaldría a un estado mexicano.

Auténtica evolución. Pero es bajo el nuevo gobierno socialista, el presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, cuando se puede hablar de auténtica revolución femenina, luego de nombrar como vicepresidenta a María Teresa Fernández de la Vega, quien durante la visita de Zapatero a la Cumbre de Guadalajara, protagonizó un acontecimiento histórico al convertirse en la primera mujer que gobierna, aunque interinamente, España.

Zapatero, quien durante su investidura prometió que sería la de la normalización plena de los derechos de las mujeres, hizo también historia al designar un gobierno mitad de ministros y mitad de ministras, porcentaje sólo comparable a lo que sucede en las democracias nórdicas. Nombró también a una mujer, Carmen Caffarel, para dirigir el influyente canal público Televisión Española.

Otra de las promesas del nuevo mandatario es abolir la ley que beneficia al varón sobre la mujer en la sucesión al Trono de España, noticia que coincide con el reciente casamiento del príncipe Felipe con doña Letizia Ortiz, la primera española que se convertirá en reina después de tres extranjeras, María Cristina de Austria, Victoria Eugenia de Inglaterra, y la actual Sofía de Grecia. Al ser el  primogénito de Felipe y Letizia una niña, es casi seguro que España tendrá en un futuro una monarca.

La elección de la juez progresista María Emilia Casas Baamonde como nueva presidenta del Tribunal Constitucional viene, por tanto, a confirmar esta feminización del espectro político español, aunque queda la gran asignatura pendiente: la elección de una mujer como futura presidenta del gobierno de España.

 

Copyright  @ FMP (Federación Mujeres Progresistas)

Si tiene problemas o preguntas relacionadas con este sitio Web, póngase en contacto con la dirección fmp@fmujeresprogresistas.org

Este sitio web está optimizado para una resolución 1024 x 768.