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TRÓTULA
DE SALERNO (¿- 1097) Fue
la primera ginecóloga de la historia. Su fecha exacta de nacimiento se
desconoce pero se sabe que ejerció la medicina en Salermo, donde se
encontraba el primer centro médico que no estaba conectado con la
iglesia. Tanto en la tradición popular como en los círculos científicos
las Mulieres Salernitae o Damas de Salerno tenían fama como médicas
y estudiosas de la medicina, y entre ellas destacaba Trotula. Ejerció
extensamente la medicina y la docencia, y escribió varios tratados,
entre ellos: "Passionibus Mulierum" (Trotula Maior), que
fueron textos en las escuelas de medicina hasta el siglo XVI. Sus
teorías médicas fueron increíblemente avanzadas. Hablando del control
de la natalidad, de las causas y tratamientos de la infertilidad señaló
que es "igualmente frecuente que la concepción se vea impedida
por un defecto del hombre como de la mujer". Fueron
Trótula y “las damas de Salerno” quienes ayudaron a que se
produjera el renacimiento médico que marcó el fin del oscurantismo en
Europa. Tanto en la tradición popular como en los círculos médicos,
las “damas de Salerno” tenían fama como médicas y estudiosas de la
medicina, y entre ellas destacaba Trótula. De hecho, la escuela de
Salerno fue considerada la primera universidad de Europa, se sabe que en
ella había muchas maestras mujeres y fue el primer centro médico no
conectado a la Iglesia. Una escuela excepcional entre los siglos XI y
XII, antes que las universidades: era exclusivamente médica y, al mismo
tiempo, laica. Curiosamente
para la época, el interés de esa escuela estaba centrado en el
empirismo y la observación y no en el aspecto teórico y especulativo.
El plan de estudios era tan bueno que lo adoptó después la Universidad
de París. Los numerosos textos que datan de entonces contienen muy
buenas descripciones clínicas. La obra más famosa es el “Regimen
sanitatis Salernitatum”, que resume en verso el saber en esa
escuela que entre los estudiantes y profesores tenía a muchas mujeres. Desde
tiempos de Aristóteles hasta el siglo XVII, las enfermedades de la
mujer se relacionaban a la menstruación. Las primeras descripciones de
esto, las realizó Hipócrates, no obstante, Trótula de Salerno fue más
allá y buscó desvanecer el burdo prejuicio de la época en relación a
que los efectos de la menstruación en la mujer las convertía en
“venenosas”. Sus
teorías médicas fueron increíblemente avanzadas. Habló del control
de la natalidad, de las causas y tratamientos de la infertilidad señaló
que es "igualmente frecuente que la concepción se vea impedida por
un defecto del hombre como de la mujer". Muchos siglos atrás se
sentaban las bases de la responsabilidad compartida entre hombre y mujer
para efecto de la concepción. Trótula
lideró el grupo de mujeres médicas, incluso, desde las
distintas partes del viejo continente venían a estudiar con ella.
Escribió varios tratados de anatomía y fisiología femenina. El más
famoso, conocido como “Passionibus Mulierum”, explicaba la
menstruación, la concepción, el embarazo, el parto, el puerperio, el
control natal, las enfermedades del útero y de las vías urinarias.
Este magnífico aporte fue referencia obligatoria en las mejores
universidades de Europa hasta avanzado el siglo XVI. Fue, entre otras cosas, una adelantada de la ginecología. Para ella era de suma importancia que el cuerpo y las enfermedades femeninas fuesen tratadas por facultativas mujeres, por tener éstas una disposición que obviamente no tendría un médico varón, por inhibición ante el cuerpo del otro sexo, o por desconocimiento del mismo. Naturalmente, hay que tener en cuenta la precariedad de la ciencia de ese entonces para entender este razonamiento que también entraña una profunda sensibilidad. La que también hace notar en su preocupación por la relación entre médico y paciente, su interés en la pediatría y su deseo por aliviar los dolores del parto. La doctora de Salerno, consideraba la prevención como el aspecto más importante de la medicina. Por eso. Escribió un segundo tratado sobre el cuidado de la piel, la higiene y la cosmética. Trótula
gozó de mucha fama durante el Edad Media, la que atravesó a la
historia y la tradición. Sin embargo, grandes historiadores de la
medicina consideraron que sus libros eran demasiado profundos para la
mente de una mujer y trataron de eliminarla de la historia. Murió en
1097. Las
obras de Trótula tocaron temas sobre salud, sexualidad, curaciones,
remedios, control de la natalidad y las causas y tratamientos de la
infertilidad, del cáncer, las enfermedades de la piel, los ojos y la
sordera e hizo los primeros tratados pediátricos de la historia. La
ciencia obstétrica de Trótula era tan avanzada, que aún hoy se siguen
encontrando elementos novedosos. Escribió el primer tratado de
ginecología "Las enfermedades de las mujeres antes, durante y
después del parto". Su fama fue tal que sus libros fueron copiados
y vueltos a copiar por varios siglos. Pero… ya en el siglo XII,
algunos copistas empezaron a atribuir sus libros a su marido, hasta que
su nombre fue definitivamnte sustituido por su forma masculina: Trottus. Para
el siglo XV ya se negaba su existencia y en el XVI el historiador alemán
Karl Sudhoff, definitivamente borró de la historia tanto a ella como a
las damas de Salerno, arguyendo que como eran comadronas y no médicas
no podían haber escrito sobre materias tan complejas como la
obstetricia o la cirugía. Según él, de esos temas sólo podían
escribir los hombres… Por
suerte para la historia de la medicina y para la historia de las
mujeres, hoy Trótula es estudiada en las Universidades. Sudhoff y Singer, a comienzos del siglo XX, trataron de eliminarla por completo afirmando que “sus trabajos incluyen instrumentaciones quirúrgicas demasiado complicadas, ninguna mujer escribiría tan explícitamente sobre cuestiones sexuales". Desgraciadamente gozaban de tal prestigio como historiadores de la medicina que hasta las feministas de entonces se mostraron reacias a contradecirlos, de manera que ha sido casi borrada de la historia. |