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gracia querejeta Gracia
Querejeta nace en Madrid en 1962. Hija del mítico productor Elías Querejeta, su primera aparición
en la pantalla se produce con siete años en la película "Las
secretas intenciones" (1969), de Antxon Eceiza. Después interpreta
un pequeño papel en "Las palabras de Max" (1977), de Emilio
Martínez-Lázaro, y sigue participando como actriz en diferentes
cortometrajes, hasta que trabaja como ayudante de dirección con Carlos Saura en "Dulces horas" (1981). Su
debut como realizadora se
produce con el cortometraje "Tres en la marca" (1988), que forma parte del
proyecto "Siete huellas". Dos años más tarde dirige el capítulo
"La
adolescencia", dentro de la serie documental
"El hombre y la industria" (1990) para TVE. Ese mismo año
codirige el cortometraje "El viaje del agua" (1990), junto a Jesús Ruiz y
Nacho Pérez de la Paz, que les supuso el Goya
al Mejor Cortometraje. Su
primer largometraje, "Una
estación de paso" (1992), galardonada con el Premio al Mejor Director Novel en el Festival Internacional de Cine de
Valladolid, es una prometedora opera prima que trata el final de la
inocencia y el desgarro emocional que produce. "El último viaje de Robert
Rylands" (1996), una
historia escrita a partir de la novela de Javier Marías "Todas las
almas", fue muy bien acogida por el público y la crítica. Con
ella, Gracia Querejeta obtuvo dos
candidaturas en los festivales de Bogotá y San Sebastián,
respectivamente. Su
siguiente filme, "Cuando vuelvas a mi lado" (1999), nos muestra los
sentimientos de tres mujeres con un pasado lleno de puntos oscuros y
secretos no desvelados. Con la participación en el guión de Elías
Querejeta y Manuel Gutiérrez-Aragón, este largometraje es considerado
entre la crítica como una de las mejores producciones de la última década
del cine español. La cinta obtuvo seis
candidaturas a los premios Goya, además de la Mención Especial en
el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Su
papel singular en el campo de la
dirección le ha otorgado un papel privilegiado en el terreno de los
nuevos realizadores españoles. Su discurso y estética han logrado que
su trabajo sea aplaudido y respetado por el público y la crítica
especializada. |