See Explanation.  Clicking on the picture will download 
 the highest resolution version available.

HENRIETTA SWAN  LEAVITT (1868-1921)

Fue una astrónoma muy destacada en su época. En 1895 entró como voluntaria en el Observatorio de Harvard y siete años más tarde formaba parte de la plantilla del mismo. Durante ese tiempo tuvo la oportunidad de realizar trabajos teóricos, llegando a ser jefa del Departamento Fotográfico del Observatorio, donde, junto con su grupo, estudió las imágenes de las estrellas para determinar sus magnitudes.  

Durante su carrera, Leavitt descubrió más de 2.400 estrellas variables. Se dedicó entonces al estudio de esas estrellas variables, lo que supondría su mayor aportación a la Astronomía: la relación entre el período y la luminosidad de las Cefeidas (porque hay varias en la constelación de Cefeo), aunque no fue su único hallazgo, ya que también descubrió varias estrellas novas.  

Con el descubrimiento de las Cefeidas, Leavitt, dio el primer paso crucial para establecer la distancia entre las galaxias. También desarrolló un patrón de medidas fotográficas que fue aceptado por el Comité Internacional de Magnitudes Fotográficas en 1913. Para elaborar este patrón de medición, Leavitt utilizó 299 placas de 13 telescopios y empleó ecuaciones logarítmicas para ordenar las estrellas sobre 17 magnitudes de luminosidad. Leavitt continuó redefiniendo este trabajo durante toda su vida.  

Debido a los prejuicios de la época, Henrietta no pudo desarrollar sus propios métodos de trabajo, por lo que no tuvo la oportunidad de sacar el máximo rendimiento a su intelecto. En el transcurso de su trabajo, también descubrió cuatro estrellas nova y estudió algunos tipos de estrellas binarias y asteroides.  

Fue miembro de la Asociación Americana de la Universidad de la Mujer, de la Sociedad Americana de Astronomía y Astrofísica, de la Asociación para el Avance de la Ciencia y miembro honorífico de la Asociación de Observadores de Estrellas Variables. Trabajó en el Observatorio de Harvard hasta su muerte en 1921, antes de poder concluir otro trabajo sobre las escalas de medición de la magnitud de las estrellas. Sus importantes contribuciones al mundo científico fueron reconocidas en 1925 a título póstumo, cuando fue nominada por la Academia Sueca de Ciencias para el premio Nobel.