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2004
SHIRIN EBADI
Aprovechó
su discurso de recogida del Nobel para acusar al presidente de EEUU,
George Bush, de "violar los principios universales y los derechos
del hombre con el pretexto de los atentados del 11 de septiembre".
Ebadi cargó también contra los sectores más conservadores del Islam. "La
preocupación de los defensores de los derechos humanos va en aumento
porque se está viendo que no sólo sus enemigos no respetan los
derechos internacionales de las personas, sino que también algunas
democracias occidentales quebrantan estos principios básicos",
dijo Ebadi, en referencia no sólo a Bush, sino también a sus aliados:
Reino Unido, Italia y España. Una
mujer de hierro Shirin
Ebadi se convirtió, con 27 años, en la primera mujer juez de Irán,
pero la revolución islámica de Jomeini, cuatro años más tarde
(1979), la dejó sin trabajo porque las mujeres son "demasiado
emocionales e irracionales" para desempeñar ese cargo. Este revés
humillante no la paralizó y Ebadi (Irán, 1947) siguió trabajando para
lograr que su país fuera más justo. Desde
entonces da clases en la Universidad de Teherán y como abogada ha
defendido a decenas de personas que han sido torturadas o se han visto
privadas de su libertad de expresión. Como muchos abogados iranís, ha
pisado varias veces la cárcel, la última vez en el 2000, por,
supuestamente, "manipular" una cinta de vídeo con la que
intentaba probar la represión policial en las manifestaciones de
estudiantes. Ebadi, además, cofundó la primera organización por la
lucha de los derechos humanos después de la revolución. "Cualquier
persona que quiera luchar por los derechos humanos en Irán debe vivir
con el miedo en el cuerpo desde que nace hasta que muere, pero yo ya he
aprendido a superarlo", ha dicho Ebadi en más de una ocasión. Los
que la conocen afirman que, pese a su baja estatura y su voz suave, esta
mujer es un torbellino y tiene un coraje y una valentía excepcionales
en un país en el que las mujeres se sienten personas de segunda clase.
Las asociaciones de derechos humanos de Irán desean que ella y su
premio sean un catalizador para las reformas que necesita Irán. La
Premio Nobel de la Paz fue una de las ponentes en el Diálogo
Oriente-Occidente, que se celebró en julio en Fòrum Barcelona 2004 SIN
VELO Cumpliendo
su promesa de no llevar el tradicional y obligado velo de las mujeres
iranís, la abogada Shirin Ebadi acudió con cara descubierta y vestida
de forma occidental a recoger el premio Nobel de la Paz que el Comité
Nobel Noruego le ha concedido este año por su "lucha en defensa de
los niños y los derechos humanos". Ebadi
recibió el galardón en nombre de las "todas las mujeres que
luchan por sus derechos en el mundo islámico" y dijo que el premio
será "una inspiración para los demócratas de la región".
La abogada, de 56 años y musulmana, recordó en sus palabras la cultura
humanitaria de su país y del Islam, y denunció a los que se escudan en
el Corán para defender estructuras patriarcales. "Muchos
musulmanes se amparan en que la democracia y los derechos humanos son
incompatibles con el Islam, para así justificar gobiernos despóticos"
declaró la galardonada. DOBLE
RASERO DE LA ONU Ebadi
hizo gala de esa valentía que le ha llevado a ganarse el Nobel y no dejó
títere con cabeza: "¿Por qué en los últimos 35 años no se han
cumplido docenas de resoluciones sobre la ocupación de los territorios
palestinos por Israel y en los últimos 12 años Irak ha sido objeto de
ataques, sanciones y ocupación militar?", se preguntó la abogada
iraní. Ole
Danbolt Mjös, director del Comité Nobel noruego, dijo en su discurso
que tiene la esperanza de que el Nobel de la Paz de este año inspire
ciertos cambios en Irán. Para Mjös, el premio se ha concedido "a
la persona adecuada, en el momento adecuado y en el lugar
adecuado". "Tu nombre lucirá en la historia de los premios
Nobel. Esperemos que el galardón también pueda inspirar cambios en tu
querido país Irán y otras partes del mundo que necesitan escuchar tu
voz clara", declaró Mjös. "Y esto también vale para
Occidente", apostilló al día siguiente. |